Quién soy, que hago, donde estoy parado, y qué es lo que busco

Mi nombre es Juan Ignacio Incardona, soy licenciado en periodismo en la Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina. En dicha carrera tuve un promedio de 9, y mi tesis de grado (titulada: “El texto periodístico como producción de sentido: los mecanismos retóricos y persuasivos de la prensa escrita”) fue calificada con un 10.

Junto a Nicolás Calvo, colega de viajes y aventuras literarias, publicamos dos libros: “Viví Cuba. Crónicas de viaje por la Revolución cubana” y “Senderos marroquíes. Crónicas de viaje por la Arabia Occidental”, bajo el sello de la editorial independiente que fundamos: “Próxima Rotonda Ediciones”.

En este sitio trato de volcar mis pensamientos, análisis, crí­ticas y puntos de vista acerca de fenómenos de la actualidad que por algún motivo considero relevantes para la sociedad.

Mi ideología es bastante radical en cuanto al capitalismo. Creo que es un sistema de fabricar pobres y enriquecer a unos pocos, que manejan (como clase dominante que son) los patrones de conducta y de gustos de la sociedad, y también guí­an las polí­ticas de los países, generalmente para favorecer sus intereses sectoriales despreciando a la mayorías empobrecidas por las perversidades del sistema que domina el mundo.

Estas clases dominantes pretenden mantener acalladas las voces disidentes, por eso creo que con las nuevas herramientas que están surgiendo se pueden generar cambios desde adentro del sistema, fomentando la participación de las clases dominadas, para lograr la plena libertad de cada pueblo, sin caer en malas copias de sistemas importados de Europa o América del Norte. Nuestra idiosincrasia y nuestra cultura requiere que nosotros mismos creemos nuestras reglas, nuestras condiciones de existencia.

En la Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba.

Tengo un cierto apego a los gustos populares, a las manifestaciones genuinas de los pueblos. No por ello desprecio los gustos elitistas, lo que sí­ reclamo a aquellos adeptos a lo considerado como “culto”, es que desconozcan el producto cultural surgido de las clases bajas. Como dominan los medios de comunicación y los medios de producción, logran imponer sus gustos como los “correctos”, como lo “bueno”, como lo que hay que lograr para “Ser”. De la misma manera, tildan de mera manifestación popular, o de “vulgar”, aquellas producciones culturales surgidas del corazón de los pueblos. Las masas dominadas, a quienes imponen los gustos y costumbres a las cuales se les hace imposible acceder, se frustraron constantemente ante la imposibilidad de lograr obtener aunque sea una pequeña parte de eso que permanentemente le dicen que es bueno, bello, o correcto.

En cuanto a la religión, creo que son grandes historias inventadas por los grupos que en su momento tenían el poder de la palabra, y de esta manera lograron adiestrar a las masas “rebeldes”. Respeto a los creyentes, es algo de lo que los humanos no podemos escapar. Todos tenemos la certeza que de vamos a morir, por lo que necesitamos un resguardo ante tanta incertidumbre que nos depara el más allá. Soy de la escuela de Nietszche que dice que “Dios ha muerto”.

Estamos en épocas de grandes cambios y el ámbito de la religión es uno de ellos. En el plano de las libertades individuales también creo que se están dando manifestaciones que sacuden el orden establecido, que tambalea ante la posmodernidad.

Pese a este PANORAMA NEGRO que observo en el mundo en general, en donde más de la mitad de las personas sufren de hambre, creo que hay nuevas corrientes de pensamientos y hay gente con vocación de cambio, que luchan por cuestiones que ellos no verán modificarse, pero así y todo buscan trascender de esa manera, logrando algo positivo para el futuro de la humanidad.

Tengo agrado por la filosofí­a. Me inquieta hasta donde puede llegar la mente humana, y respeto y admiro mucho a aquellos intelectuales que buscan en las cuestiones dadas de la vida cotidiana, síntomas, efectos, o detalles que muestran como las clases dominantes intentan mantener el statu quo para seguir en su posición de privilegio, menospreciando a gran parte de la población que padece las injusticias de este sistema polí­tico-económico injusto, pensado por y para los ricos.

El debate político también me apasiona, pero creo que hay pocos funcionarios con ideas proclives a los cambios y al bienestar del conjunto de la sociedad y de la clase trabajadora en particular. La gran mayorí­a de los políticos pertenece a esa clase dominante de la que hablaba, que pretende consolidarse en el poder. Esa es su única ambición.

Con este sitio, pretende brindar una visión diferente de una realidad distinta, aportando mis reflexiones y crí­ticas, intentando no contribuir a la industria del consumo, en donde todo tiene que venir pre-digerido, masticado, porque la gente no tiene tiempo y está abrumada por sus tareas diarias. Yo pido calma, siempre hay tiempo, mis artículos pueden resultar extensos para lo que es el periodismo en la actualidad y más que nada en la era digital, pero creo que para el pensamiento y la reflexión no hay espacio ni tiempo.

Mi posición sé que es cómoda ya que cuento con todas las necesidades básicas satisfechas, y provengo de una familia de clase media acomodada en donde nunca nada me faltó. Pero antes de entrar en la voragine del mundo mediático, propongo un espacio en donde mi tarea fundamental va a ser que piensen, no que deglutan los artí­culos sin siquiera digerirlos. Busco que asimilen al menos alguna cuestión que plantearé de aquí en adelante, y eso los lleve a una reflexión más profunda.

Espero que contribuya en algo este sitio, que estará abierto a todo tipo de crí­ticas y sugerencias, pero al menos querí­a que quede en claro quién soy, qué hago y desde dónde les voy a hablar.

Qué busco con este emprendimiento:

Este sitio, seguirá la lí­nea de trabajo del blog panoramanegro.blogspot.com. Para los que no tuvieron la posibilidad de leer alguno de los 100 artículos que escribí­ allí­, les comento brevemente los objetivos de este nuevo lugar de análisis periodí­stico, alejado de los condicionamientos y de la marea marketinera de los medios tradicionales.

Me propongo crear un espacio en donde jóvenes periodistas, o estudiantes de comunicación puedan expresarse libremente, alejados de las miserias a las que son sometidos en las empresas mediáticas, preocupadas por cuestiones polí­ticas y económicas y cada vez menos interesadas en incentivar la vocación de miles de personas que buscan una mayor calidad informativa para los ciudadanos, independientemente de la bandera polí­tica que levanten.

Hoy en día la profesión de periodista está en una etapa de profundos cambios, no hay que ser muy lúcido para percibir esto. Las nuevas tecnologías están abriendo nuevos canales que los jóvenes debemos aprovechar para encontrar un lugar en donde poder desempeñarnos con mayor libertad y superar los vicios que desde el inicio perjudican a esta profesión, plagada de personajes en busca en éxitos personales que relegan la lucha por el fortalecimiento y el enriquecimiento del conjunto del periodismo, que es uno de los pilares del régimen democrático en el que vivimos la mayorí­a de los paí­ses occidentales.

Particularmente en Argentina, también se viven tiempos turbulentos para la profesión. Gobiernan personas muy interesadas por la prensa, a la que constantemente denigran si no informan de la manera en que ellos observan la realidad. En su modelo de paí­s, creen que es fundamental construir una realidad con pretensiones totalitarias en los medios de comunicación, por lo que cada vez invierten más dinero en los medios oficialistas, y se esfuerzan política y económicamente para acallar voces disidentes.

Los periodistas independientes en este juego de poder deben hacer magia para abstenerse de tomar partido para una de las dos opciones que plantean de forma dicotómica desde las esferas del poder público, ya que desde el sector privado también se han radicalizado las formas de observar la realidad, y ya no se reconoce a la otredad, se la acalla, se la censura, por lo que se le impide a los periodistas trabajar libres de presiones.

No hay que deslindar de responsabilidades a los mismos periodistas que antes de resistir con sus ideales, se transforman fácilmente según les convenga, relegando a un segundo plano su aparato crítico.

Con todas estas trabas para la profesión, se nos hace cada vez más difí­cil a los jóvenes insertarnos en los medios tradicionales, por lo que debemos aprovechar las nuevas posibilidades que nos brindan los avances tecnológicos para recorvertir esta complicada realidad que nos toca afrontar.

Espero que disfruten de nuestras reflexiones acerca de lo cotidiano sin ningún tipo de condicionamiento más que los culturales y morales que todos tenemos. También ire presentando trabajos fotográficos y algunos videos de cuestiones que considere relevantes e interesantes para compartir.

El sitio se actualizará todos los jueves, espero que participen leyendo y comentando los artí­culos, para enriquecer las miradas y lograr ideas superadoras que nos ayuden a entender y a modificar las cuestiones que nos afligen y perturban en el día a día.